jueves, 22 de diciembre de 2011

Un antes y un después


Hola a todos, después de TANTO tiempo desaparecida (Sorry. Comentario: Más de mil setecientas visitas Woah!!!! YEiii!). Veo que ya tengo 14 seguidores (Wow! *w*). Parece que no estoy haciendo tan mal las cosas aquí, o bien ustedes están muy ociosos. Espero que sea lo primero antes que lo último.

Sin embargo, no estoy aquí hoy con el motivo de vanagloriar mi cuestionablemente progresivo éxito aquí, en Blogger.

Estoy aquí porque quiero escribir de algo que vengo posponiendo desde hace tiempo, no por falta de interés o de ganas, sino porque es tan importante para mí que no sabía cómo enfocarlo, cómo hablar de ello. Ni sé ahora, siendo franca, pero lo voy a intentar.

Este "algo" que acabo de mencionar, se llama Harry Potter. Y si leer estas dos palabras te ha producido algún cosquilleo en el pecho, una sonrisa o un nosequé en el estómago, garganta o lo que sea, es porque sos de los míos/mías.

Mi historia al respecto de Harry Potter es muy curiosa; conocía las películas, como todos, eso es cierto, pero nunca había tenido el interés de leer los libros ("¿Para qué? Ya vi la película!"). Es hasta el día de hoy que lamento ese error, que me hizo perder años de esta valiosa saga de fantasía (Aunque es mucho más que eso).


Sin embargo, claro está, mejor tarde que nunca. Lo importante es que llegué a ella. Y llegué a ella porque una amiga y yo hicimos canje de libros (Una de las pocas personas a las que les he confiado un libro con éxito), y mientras yo le daba alguno de Jane Austen (AMO A JANE AUSTEN! *w*), ella me prestaba los de Harry Potter, que en mi ignorancia nunca me habían llamado la atención.

Hasta ese momento.

Devoré los libros día tras día, y ella (Con una muy buena actitud y paciencia de su parte, vale decir), me los traía día tras día a la escuela.

Me apasioné, me enloquecí, es que simplemente es demasiado maravilloso, y sólo puede comprender su grado de maravillosidad alguien que sienta esta maravilla en su corazón.

Gracias, J. K. Rowling.


Lo siento, tenía que decirlo (Y perdónenme si lo hago reiteradas veces).

Retomando (Y perdonen -Repito- si mareo con todos estos vaivenes, pero eso me pasa cuando escribo este tipo de cosas, me voy llendo y a veces hasta me cuesta regresar. Espero que las fotos que pondré una vez termine de redactarlo ayuden a hacerlo más ameno n.n)

Después de leerlos y enamorarme, volver a ver las películas (Que ya había visto pero algunas no había entendido sinceramente un carajo), empecé a incursionar en los fanfics, (Historias de fanáticos -Continuación de la historia, inventar parejas, cambiar partes de la historia, agregar otras) de los cuales hablaré más adelante, seguramente en un artículo nuevo; Luego empecé a dibujar (Eso se denomina FanArt, o al menos, tratándose de mis dibujos,intento de tal); Más tarde edité un vídeo, y planeo hacer otros.

Sigo dedicándome a los fanfics y a los dibujos (El primero más que el otro, esto viene desde el año pasado), y ahora estoy con los vídeos (Empecé este año, hace un par de meses de echo). Si alguna vez cuelgo mi vídeo o subo mis dibujos, les avisaré. Mi cuenta de FanFiction está a un costadito.

Sin embargo, la idea de esto no es hablar de Yo y Harry Potter, aunque eso haya parecido. En realidad, quería hablar de Harry Potter, empezando por lo que generó en mí. Un pequeño pantallazo, porque si hablara de mí solamente estaría horas y horas contándoles a ustedes, lectores pasivos de esta conversación, de todo lo que me ha producido.

Harry Potter no es sólo un libro y una franquicia de películas. Ya sé que la frase está trillada, pero es cierto.

Esto no va a ser una crítica literaria, como hice de Crepúsculo. Lo siento, pero no soy capaz de hacerlo. Harry Potter tiene un valor emocional demasiado alto para mí, tal así que no soy capaz de ver nada que criticar, quizá sólo que se terminó y que la Rowling no siguió escribiendo. No puedo ser crítica con esta saga de libros maravillosos, porque no puedo ser objetiva, ya que no veo nada que criticar, repito.

Sin embargo, vamos a hablar de lo que es para una fanática como yo. No de lo que es en mi vida, sino de lo que siento que es.

Harry Potter habla del amor como mayor fuerza del mundo, el amor de familia, de
amigos, de pareja, hacia las cosas que uno (Válgame la redundancia) ama hacer; esa capacidad de amor de tantos muchos que hace que puedan vencer. Lo que a mi entender J. K. Rowling quiso decir es que el sentimiento bueno puede contra todo sentimiento malo.

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Harry Potter habla del resentimiento, que vive en los caídos en la primera guerra y el rechazo que sienten de la sociedad; de la desidia, vista en el trato que le dispensan sus tíos; del odio, en Lord Voldemort al no haber tenido una vida mejor, al haber sufrido una existencia desamorada, y también una desidia cruel.


Harry Potter habla del valor de luchar por lo que queremos, respetamos y amamos; habla de la lealtad a nuestros principios e ideales, la capacidad de ser escrupuloso y tener un gran valor moral.


Harry Potter habla de la amistad, de ese sentimiento entremezclado con el amor que puede ser tan poderoso cuando es auténtico.



Harry Potter habla de la capacidad y la virtud del perdón, de las consecuencias del rencor, de la importancia de sentirse bien con uno mismo y con los demás.


Harry Potter habla de los animales, de la bondad, de su belleza e inocencia, del desinteresado actuar, de la lucha por la igualdad y la máxima expresión de amor por sobre todas las cosas.



Harry Potter habla del miedo, del dolor, de la angustia, de la desesperación, de la derrota, del gusto amargo, azul oscuro y melancólico de la desgracia.




Harry Potter habla de la alegría, de los gritos de triunfo, del sabor agridulce de la victoria tan ansiada y tan castigada, del deseo de ganar, de vencer, de poder lograr lo que deseas, lo que debes, lo que necesitas, lo que quieres.


"Yo puedo, tú puedes." "Todos podemos." "Ten fé."


Harry Potter habla...Harry Potter habla de todos nosotros. Pareciera que nos conociera a todos, porque uno se puede ver reflejado en miles y miles de cosas, se lee a uno mismo.

Al leer Harry Potter, no sólo lees como Harry va descubriendo quién es: también te vas descubriendo a ti.


La enseñanza de que no existen buenos y malos concretos; que las personas son lo que son por un conjunto de sucesos, tanto buenos como malos en sus vidas; que los imposibles se cumplen, que el amor vale las heridas, pero que el amor NO provoca heridas, sino que las cura; Que la magia es aquella que llevamos con nosotros, aquella que se llama espíritu, aquella que se llama amor. Y que es posible escribir de todas estas cursilerías que acabo de mencionar sin que suenen pastelosas. Natalia Luna (Yo, la autora.)

Gracias, J. K. Rowling.


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