
CONTIENE SPOILERS DE CREPÚSCULO, LUNA NUEVA, ECLIPSE Y AMANECER
"— ¿Qué hiciste ayer?
El tono de su voz era demasiado posesivo.
—Me dediqué sobre todo al trabajo de Literatura.
No añadí que lo había terminado, no era necesario parecer pagada de mí misma. Se
golpeó la frente con la base de la mano.
—Ah, sí... Hay que entregarlo el jueves, ¿verdad?
—Esto... Creo que el miércoles.
— ¿El miércoles? —Frunció el ceño—. Mal asunto. ¿Sobre qué has escrito el tuyo?
—Acerca de la posible misoginia de Shakespeare en el tratamiento de los personajes
femeninos."
Un fanático de la archirecontraconocida saga Crepúsculo es capaz de reconocer sin dificultad alguna lo que acabo de citar: Bella ha llegado al colegio y Mike se acerca a hablarle. La conversación, que pareciera unidireccional, ya que Bella es todo menos cooperante al hablar con el muchacho, acaba desembocando en un trabajo de literatura. Bella ha dicho que su trabajo habla de, en criollo, el machismo de Shakespeare.
Lo cual me resulta irónico, y paradójico, ya que quién escribió esta apreciación es Stephenie Meyer, en mi opinión una mujer que ha tratado a sus personajes femininos de una forma bastante machista (O misógina). Lo cual es una paradoja, dado que es mujer, su protagonista es mujer y la historia está llena de mujeres.

Sin embargo, esto no nos garantiza que la historia sea precisamente feminista. Si queremos leer algo feminista debemos ir a comprar urgentemente algo de Nora Roberts, de J. K. Rowling (Harry Potter), o de Anne Perry, Sharon Creech... Podría darles infinidad de autoras mujeres que defienden con encono la igualdad de condiciones de mujeres y hombres.
Porque el feminismo no es superioridad, si no igualdad.
Por empezar, cuando se empieza a leer la primer obra de Meyer no puede evitar pensar en la baja autoestima de su protagonista, su tendencia depresiva (Que se ve profundamente acrecentada en Luna Nueva), y su sentimiento de incomprensión tan propio del adolescente y en mi opinión tan poco justificado: Bella Swan tiene padres divorciados, eso es cierto, pero mantiene una relación bastante amena con ambos; su madre está felizmente en pareja y a la hija parece caerle muy bien el tipo. Al parecer, en ese pueblo no hay muchacho que se le resista (Salvo, quizá, los hermanos de Edward y, cuestionablemente, Edward mismo), y hasta ha hecho amigas. Sin embargo, pareciera que nada la hace feliz, vive en un estado alicaído constante, como si se autocastigara estando allí, y creo que así es: después de todo, ella misma dice que está en Forks para no causar problemas a su madre, pero que no quiere estar allí.

Luego aparece la figura de Edward, idealizado hasta el punto de una belleza y/o perfección ridícula. Además de su inteligencia, su cultura, su todo. Es demasiado perfecto, y toda fanática de Crepúsculo (Me incluyo, lo fui hace un tiempo) ha llegado a decir "Ojalá tuviera a alguien como Edward."
Recuerdo que yo estaba obsesionada con ello, y entonces mi hermana de nueve años me dijo. "Edward no es perfecto. Tiene un defecto: es aburrido."
Creo que sus palabras fueron realmente reveladoras. ¿Es que acaso Edward o sus parlamentos ha logrado hacerte reír? A menos que estés locamente enamorada de él, como Bella, lo dudo.

Sigue entonces su perfección utópica rayana en el la ridiculez, como así la del resto de los vampiros, su fuerza superheroica, su altruismo, su inteligencia, su belleza nublamentes hiperventiladora, su amor desmedido e inmortal.
Teniendo todo eso, se ha enamorado de ella, y cómo Bella es tan poca cosa debe rendirle tributo eterno de amor, entrega total y devoción. O al menos eso es lo que yo he conseguido entender.
Sin embargo, lo que quiero destacar de modo centrado es la misoginia de la historia, más allá de ciertos detalles de dudosa "enseñanza". Todo libro nos deja ver los valores morales de su escritor, sus convicciones, ideales y deseos.

¿Meyer habrá querido ser autobiográfica? ¿Se habrá sentido identificada con su personaje? ¿Simplemente habrá querido que fuera casta y pura hasta el matrimonio, mujer de un sólo hombre, gracias a sus valores religiosos personales?
Stephenie Meyer, tengo entendido, es una mujer muy devota a su iglesia, sea cual sea: todas las iglesias comparten la idea de la virginidad hasta el matrimonio.
Bella Swan sólo tiene a Edward, a quién ama sin reservas, y le entrega todas y cada una de las partes de su alma enamorada. Pese a que al parecer pudiera llegar a querer a Jacob, y que incluso lo quiere, (Y en mi opinión, hubiera sido una relación mucho más próspera y normal), ella está empecinada con Edward. Es como esas adolescentes encaprichadas con un chico porque su padre le ha prohibido verlo: Entre menos posibilidades, más dulce es la perspectiva.
El adolescente ama lo prohibido por naturaleza; es una de las razones por la cual Crepúsculo y sus continuaciones han tenido el éxito que han tenido.
Bella también llega virgen al matrimonio. No veo que esto tenga nada de malo, habrá gente que lo haga, y tal vez no sea tan significativo como parece. Pero en mi opinión, es una característica de pensamiento religioso, de ideología moralista, una especie de mensaje de inculque a los jóvenes. Tiene un hijo después de su matrimonio, con el único hombre que ha amado, con quién se ha acostado, a quién ha...a quién se ha entregado entera. Capaz de dar la vida por él, por su hija (Porque es hija de él, no porque sea su hija, en un momento dado esto se entiende).

Particularmente, me molestó el hecho de que le importasen tan poco sus padres, la frialdad que demuestra con ellos pese a que Stephenie Meyer intente demostrarla vulnerable al respecto. No le importa dejarlos para ser una vampiro, y estar por siempre con su Edward. Su desesperación por no envejecer, la idea de tener más de veinte años la horroriza, la perspectiva de las arrugas, de estar vieja para él...
El propósito de su vida, he llegado a la conclusión, es vivir por y para él. Ha dejado de ser Bella para ser de Edward.
"La manera en que andas, como si él fuera el centro del mundo para ti y ni siquiera te dieras cuenta. Cuando él se desplaza, aunque sea sólo un poco, tú ajustas automáticamente tu posición a la suya. Es como si fueran imanes, o la fuerza de la gravedad. Eres su satélite... o algo así. Nunca había visto nada igual"

Con estas palabras por parte de Renne, la madre de Bella, Stephenie Meyer acaba por cerrar mi idea: Bella es una parte de Edward, un anexo, un añadido. Ha perdido su identidad independiente, y es que ¿Para qué la necesita, si bajo el ala de él está a salvo?
Bella es la típica damisela en apuros que lo único que hace es estorbar, esperando que la salven, hasta el último libro, donde se descubre (Para el colmo de los colmos), que ella no es un vampiro normal, que puede controlar su deseo de sangre de un modo extraordinario, y que tiene un escudo poderoso extraordinario, y que es la mejor vampiro del mundo, más fuerte que Emmett, más linda que Rosalie, más especial que todas porque tiene un hijo... ¿Es que acaso no es demasiado?
Me limito a cerrar mi idea diciendo que puedo opinar con libertad y coherencia, dado que he visto todas las películas que han salido hasta la fecha, inclusive la parodia Vampire Sucks, he leído todos y cada uno de los libros más de una vez (Excepto Luna Nueva, que lo he leído una vez sola), buscado fotos de protagonistas, editado con photoshop, tenido un fotolog...yo era una fanática loca. Sin embargo, dejo aparte mi agrado o desagrado hacia la saga al escribir este artículo.
Culmino diciendo que al leer Romeo y Julieta, escrito por el mil quinientos, sabe representar al amor de un modo mucho más realista, hasta actual, que Crepúsculo. Con más de quinientos años de diferencia la obra de Shakespeare se mantiene inmortal. Stephenie Meyer posiblemente sea fiebre de moda (Pese a que los libros están muy bien escritos).
Es bastante gracioso que ella hable de la misoginia de William Shakespeare, y que yo escriba un artículo sobre la misoginia de ella misma: tanto Meyer como yo opinando sobre alguien mucho mucho más grande que una misma.





